ANEXO. Opiniones y trámites del proceso consultivo del estudio de la Flauta preciosa 5-Sol-Vida .
Roberto Velázquez Cabrera
Opiniones recibidas: Se proporcionaron fotos de la flauta a los siguientes especialistas conocidos que se han interesado en mis estudios y que accedieron a darme sus opiniones, lo que se les agradece, porque usualmente los investigadores de la arqueología emiten opiniones técnicas de autenticidad de piezas, cuando se les requiere hacerlo durante un proceso legal, como los de decomisos y denuncias. Los procesos de consultas técnicas abiertas no son muy usados en nuestro medio (1), pero los hago para poder obtener opiniones, información y comentarios de lectores, administradores, expertos o especialistas interesados, estén o no estén de acuerdo con mi trabajo realizado. El considerar las opiniones de expertos, cuando se derarrollan los estudios, puede ayudar que los resultados que se publiquen ya no generen objeciones de fondo. Las consultas abiertas requieren que los documentos también estén publicados abiertamente, como mis estudios puestos en Internet, aunque existan riesgos de plágios, de parte de flojos listos sin creatividad, de los que ya se han detectado algunos que han adoptado técnicas o herramientas de estudio que he usado o han publicado descubrimientos que he dado a conocer con anterioridad, sin que siquiera hayan mencionado la fuente original, aunque pueden exponerse públicamente, como plagiarios cuando lo quiera hacer. Las opiniones de los consultados se reproducen tal como se me proporcionaron. Para no ampliar mucho el documento, se incluyen las referencias proporcionadas por los consultados y las pocas encontradas y no incluyo todas mis opiniones que tengo de las recibidas, aunque no esté de acuerdo con algunas. En una consulta lo importante son las opiniones de los consultados y su pertinencia se debe evaluar con las evidencias o los argumentos propios que se presenten. Algunas opiniones recibidas ya sirvieron para incluir trabajos y comentarios aclaratorios adicionales en el estudio. Otros no han sido de utilidad, para mejorar los trabajos, pero sirven para mostrar algo del estado del arte actual del tema de estudio en nuestro medio. Se incluyen las consultas realizadas y las dificultades encontradas para buscar, localizar y lograr apoyos de laboratorios y sus metodologías, así como de los trámites administrativos oficiales necesariso para poder continuar con los estudios más avanzados de la flauta y su difusión, porque no son muy conocidos abiertamente y pueden servir a otros investigadores interesados que me han solicitado ese tipo de información:
Francisco Rivas Castro, arqueólogo y antropólogo, profesor-investigador del INAH, está de acuerdo en algunos de los significados iconográficos señalados anteriormente, pero duda que la pieza sea antigua:
"Efectivamente a los lados tiene lo que parece ser una serpiente ondulante. Los discos, parecen ser numerales que tal vez estén relacionados con alguna deidad. El personaje antropomorfo que se le aplicó es indudablemente de estilo teotihuacano. No olvides que los artesanos que fabrican estos objetos pueden tener en su poder moldes originales y reproducirlos a su antojo. Con respecto a la iconografía de la boquilla, parece que es una representación de cerros, al igual que el antropomorfo, puede que los artesanos estén copiándolos de piezas antiguas. No te confíes, pues lo que me llama mucho la atención es el color verde, pues yo vi e incluso compré una vasija de artesanía contemporánea con ese mismo color. Respecto a los colores verde, blanco y colorado ¿No estará reflejando inconscientemente un concepto contemporáneo (los colores de la bandera) del artesano que fabricó este objeto?. Tendrás que considerarlo. Como ves, de tu estudio dependerá el plantear si esta pieza cumple con los cánones sonoros prehispánicos. Yo dudo por lo pronto que sea una pieza antigua."
Posteriormente, la flauta fue analizada visualmente por Rivas, en su oficina de la DEA y ratificó su apreciación anterior, de que la flauta puede ser contemporánea, aunque comentó que sería interesante que la flauta pudiera analizarse en laboratorios especializados nacionales o del extranjero (2). También me recomendó consultar a expertos/expertas en restauración de bienes antiguos de cerámica y engobes. Voy a ver esa posibilidad, porque me invitaron a dar una conferencia a un taller de la escuela que ofrece esa especialidad. Ya se programó una visita tentativa a la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía "Manuel del Castillo Negrete" del INAH,
para el 2 marzo de 2010.
Gonzalo Sánchez Santiago, etnomusicólogo que ha venido estudiando aerófonos y artefactos sonoros del Oaxaca Antiguo, opinó que la pieza parece artesanal (3):
"La flautita está muy bien conservada como para ser antigua, a simple vista pareciera que es una pieza artesanal y es muy parecida a las que venden en Teotihuacan. En el libro de Sejouné muestra algunas flautas pero ninguna se parece a la de la foto. En la colección Martí también hay una flauta similar pero es de manufactura artesanal."
Posteriormente comentó:
"Ya leí el artículo y me parece una buena guía para la documentación de los artefactos sonoros antiguos. Tengo dudas sobre la flautita, la aplicación antropomorfa que lleva es muy similar a las figurillas teotihuacanas. Hace algunos años Winter me prestó un libro que se llama The Terracota Figurines from Sigvald Linné's Excavations at Teotihuacan, México en donde vienen ilustradas figurillas yo diría que iguales a la que aparece en la flauta y podrían corresponder a la fase Xolalpan Tardío (550-650 d.C.). Habría que revisar monografías de Tula para ver si de casualidad hay flautas o fragmentos de éstas que pudieran ser similares (3). Es interesante esa flauta porque pareciera ser una falsificación pero con un excelente mecanismo acústico. Posiblemente el artesano era bastante hábil para lograr instrumentos de gran calidad."
Las técnicas mostradas pueden ser de ayuda a los que registran y estudian resonadores aparentemente antiguos, ya que en ocasiones no ha sido fácil verificar la antigüedad de resonadores provenientes de decomisos y colecciones, y menos aun, cuando los adquieren sin conocimiento profundo de ellos. Aun supuestos especialistas, adquirieron flautas artesanales. Por ejemplo, Sánchez también me ha comentado (2009) que existen piezas en el Museo de Santo Domingo, que son muy burdas y parecen artesanales a simple vista:
"En la Colección de Samuel Martí hay 27 instrumentos, la mayoría son flautas, que parecen ser artesanales, dos de ellas tienen la firma de Jorge Dájer y son un réplicas una de la flauta triple de Tres Zapotes, Veracruz y de la de Tenenexpan que vienen ilustradas en el libro de Samuel Martí. Hay flautas de uno y de dos tubos y yo creo que sí podrían ser artesanales porque el trabajo se ve bastante burdo."
Le pregunte si en Oaxaca hay cerámica arqueológica con manchas oscuras y comentó:
"… no se encuentra en los objetos, por lo menos en el Valle de Oaxaca. Pero en el Istmo de Tehuantepec sí aparecen este tipo de manchas que ya pregunté con los arqueólogos de que se trata y no me han sabido responder."
Le sugerí preguntar si esos objetos con manchas provienen de tumbas.
Jesús Mora, profesor-investigador del INAH, examinó con detenimiento la flauta con mi microscopio óptico bifocal (fue el único arqueólogo que quiso/pudo usarlo), en la oficina de la DEA del INAH. Opina que la flauta no es prehispánica, sino de manufactura reciente, en base a varios argumentos como los siguientes que me envió, después de haber visto el documento consultivo:
"1) La medición directa de la flauta permite afirmar que el objeto no cumple con los cánones prehispánicos métricos (20 mm; 32 mm; 45 mm y 52 mm, así como sus múltiplos), ni de proporción (en los que predominan FI; Raíz de 2 y Raíz de 2 -1; vid.: Mora Echeverría, Jesús Ignacio, 1984. “Prácticas y conceptos prehispánicos sobre espacio y tiempo: a propósito del origen del calendario ritual mesoamericano”. Boletín de Antropología Americana, 9: 5-46). Sin embargo, lo contrario ocurre con la cabeza moldeada de estilo teotihuacano adherida a la flauta, que se ajusta por completo a ellos, por lo que tal elemento puede ser prehispánico o bien de manufactura actual, pero sin duda elaborado en un molde teotihuacano, muchos de ellos en posesión de los artesanos actuales de Teotihuacan.
2) En la época prehispánica los pigmentos y colorantes se aplicaban con una especie de pincel hecho con pelo animal, generalmente de conejo; restos de tales elementos se han encontrado en la pintura mural y en la pintura de algunos códices, entre otros contextos. La observación microscópica de la flauta permite concluir que el objeto no es prehispánico, porque incluidas parcialmente en la pintura roja se encontraron dos fibras cuya estructura demuestra que son SINTÉTICAS, lo que prueba que la pintura fue aplicada recientemente y con un pincel de tales fibras, moderno. Aceptando sin conceder que la flauta es antigua, podría tratarse de una alteración reciente de un objeto arqueológico, lo que en principio carece de sentido pero no es imposible.
3) Se argumenta que las manchas en la flauta corresponden a manganeso y son indicador de la antigüedad del objeto; sin embargo, además de que no se ha efectuado el análisis químico para determinar de qué se trata y de ahí sus condiciones de formación, resulta que el esgrafiado incide en varias de ellas y por lo mismo fue hecho con posterioridad a la formación de las manchas. Nuevamente, podría tratarse de una alteración reciente de un objeto arqueológico, pero las características señaladas en 1)indican firmemente que no lo es. Desde mi punto de vista, considero prácticamente cierto que las manchas también son de manufactura reciente y fueron hechas con la finalidad de dar al objeto la apariencia de antigüedad. En este aspecto, como te señaló Robert B. Pickering: “La gente que hace piezas modernas falsas también sabe como falsificar las manchas de Mn. Algunas de ellas son muy convincentes.” Adje Both te informa que: “Una de las técnicas usadas ahora para producir (imitar) los puntos negros es usando sal, la cual pienso es mezclada con la arcilla antes del quemado”. Es necesario efectuar el análisis químico de las manchas, aun cuando me parece un mero trámite técnico, pues el conjunto de evidencia indica que la flauta es una artesanía reciente.
4) Si la flauta fuese un objeto antiguo, aunque no hubiese estado directamente en una matriz de tierra, presentaría alteraciones, por mínimas que fuesen (pátina, descascaramientos, modificaciones por intemperismo y fluctuaciones térmicas, residuos de sedimentos, etc.), lo que no sucede con este objeto. Aun considerando que la flauta fuese realmente arqueológica y hubiese sido limpiada cuidadosamente después de su hallazgo, siempre quedarían algunos restos microscópicos producto de su interacción con el entorno (básicamente de carácter físico-químico y generalmente manifiesta en la forma de concreciones) y esto no ocurre. Por otra parte, como elemento de juicio adicional, cabe agregar que bajo el microscopio se observaron incluidas en la cerámica misma tres diminutas láminas de lo que parece ser mica, lo que de ser así tiene implicaciones importantes, pues la mica es un material alóctono a Teotihuacan y en general al Altiplano Mexicano, no se encuentra en ninguna de las arcillas de esta gran región geográfica, supuesto lugar de manufactura de la flauta. Si efectivamente se trata de mica y forma parte de la composición de la arcilla –lo que puede determinarse con certeza en laboratorio— la flauta no fue elaborada en el Altiplano Central, sea o no antigua (habrá que comparar además la arcilla de la flauta con la de la cabeza teotihuacana de molde adherida a ella)
5) En el aspecto funcional también hay anomalías significativa