Silbatos Zapotecos

Gonzalo Sánchez y Roberto Velázquez

Instituto de Investigación Virtual Tlapitzcaltzin

Primer borrador del 16 de mayo del 2001, última modificación 3 de septiembre de 2001

El presente documento muestra un breve análisis de aerófonos zapotecos, en particular de los silbatos. Para tal efecto se tomaron en consideración los elementos de la metodología empleada por el ingeniero Roberto Velázquez.

En este análisis se utilizaron réplicas hechas de barro conforme a las fotografías y gráficas que aparecen en los libros relacionados a la arqueología oaxaqueña. Cabe mencionar que en dichas obras se hacen análisis de silbatos pero únicamente desde el punto de vista arqueológico. Ahora toca a un estudiante de etnomusicología llevar a cabo el análisis desde un enfoque acústico-organológico. Además se muestran fotos de dos replicas de silbatos zapotecos y se analizan los sonidos de una de ellas.

Los silbatos en la cultura zapoteca presentan estructuras morfológicas que le son características y distintivas con respecto a otras regiones de Mesoamérica. Para dar una idea más clara de esto, se elaboró una réplica misma que se presenta en la siguiente fotografía: Foto 1. Se trata de una réplica "diseccionada" de un silbato sin obturadores con aeroducto (avanzado) como los que presentan Alfonso Caso e Ignacio Bernal (1952: 168). La vista de un silbato en corte transversal es muy útil para poder observar el interior y detectar cómo se comporta la corriente de aire al momento de cortar en el bisel, además del efecto producido por la cámara resonadora. La réplica fue hecha en barro fino cremoso comercial conocido como "barro de Oaxaca", y se tomó la foto cuando aún estaba húmeda. Normalmente, el barro con el que se hacían los silbatos zapotecos, en tiempos prehispánicos, era muy arenoso; además el proceso de cocción se llevaba a cabo a bajas temperaturas. La embocadura es de las más perfeccionadas, ya que el aeroducto tiene un buen diseño. Generalmente la embocadura se encuentra a manera de soporte, aunque en algunos casos se llega a encontrar en la parte posterior sin la función antes mencionada.

Con el objeto de mostrar la apariencia de un silbato Zapoteca se elaboró una réplica inspirada en los silbatos antiguos de la zona conocida como los Valles Centrales de Oaxaca. Foto 2. Réplica en barro gris arenoso, imitando el estilo antiguo, quemado a baja temperatura y raspado. Foto 3. Embocadura antigua, según Guillermo Contreras se trata de un protoaeroducto (1988: 60); es decir una tira de barro a manera de arco hecha al pastillaje. Este tipo de embocadura es frecuente en silbatos antiguos y en particular en el área zapoteca. La boca es redonda y en ocasiones el bisel es afilado.

El adorno y apariencia externa de los silbatos se muestran en otra réplica. En la Foto 4 se muestra la réplica de silbato pintado (vista de frente) para mostrar el tipo de adornos en el tocado. Se incluyó una pequeña ocarina, para hacerlo amante de la música. Su vista posterior se muestra en la Foto 5. Y su vista de perfil se incluye en la Foto 6. La pintura no era muy usada en los silbatos zapotecos antiguos. Existen algunos ejemplares que muestran esta decoración y se les llega a asociar con la muerte, por el color rojo.

Como elemento mínimo de análisis se debe hacer una grabación de los sonidos que produce. En este caso se hizo una grabación con dos sonidos (en formato Wav, para Windows), uno corto y otro un poco más largo para ver su posible variación en altura y timbre y estudiarlo con técnicas de análisis de señales, en particular mediante espectrogramas digitales. Los espectrogramas se hicieron con el programa Gram, de Richard Horne.

Espectrograma 1. Corresponde al primer sonido. En la parte superior se muestra la señal del sonido en el tiempo. En la parte inferior el espectrograma en el dominio de las frecuencias. Sus ordenadas son Frecuencias (Hz), Tiempo (seg) y Amplitud (el tono del negro). Como es un silbato globular cerrado tiene una fundamental pero el diseño de su embocadura produce ruido en la parte superior de las frecuencias, sin llegar producir armónicos fuertes. Espectrograma 2. Se observa que la altura de los sonidos puede variar (casi dos semitonos), así como la intensidad y el nivel de ruido, si se varia la intensidad de la corriente de aire de entrada. En el Espectrograma 3 amplificado se puede ver que la frecuencia fundamental de los sonidos varia de 1150 a 1180 Hz (aproximadamente de Re6 +-40cents). Usando la ecuación 1 de Helmholtz se estimó que la frecuencia es de 1150 Hz y con la ecuación 2 se estima la calidad del sonido Q igual a 62.3. Para el silbato rojo las mismas estimaciones, con el hoyo tonal tapado, son de 424.8 Hz y 238, mientras que sus frecuencias medidas son de 390 a 440 Hz (o entre Sol4 y La4).El silbato rojo tiene mejor calidad (más alta) por su diseño y acabado, ya que el aeroducto del silbato gris es de diseño más antiguo (redondo y más ancho en su salida) y su boca u hoyo sonoro es más irregular. La mejor calidad del sonido del silbato rojo se puede notar con su sonido con el hoyo tapado y su espectrograma 4 muestra que la señal no tiene ruido ni armónicas. Si toca una frase bitonal abriendo y cerrando el hoyo tonal, en su espectrograma 5 aparece una greca antigua mexicana en forma de culebrita.

Ec. 1. F = 17000/PI*RAIZ(S/((L+0.7*D)*V)), donde F = Frecuencia (Hz), S = Área de la sección de la boca (cm2), L = Grueso de la pared en la boca (cm), D = diámetro del hoyo de la boca en (cm) y V = Volumen del resonador (ml o cm3), 17000 = velocidad del sonido (34000)/2 y 0.7 = factor de corrección. Y la Ec. 2 de la calidad sonora es Q = 2*PI*RAIZ(V*((L+0.7*d)/S)**3))

La cultura organológica zapoteca aun subsiste gracias a los artesanos del barro de Oaxaca, aunque ya no con la variedad que existía en el pasado. La Foto 7 muestra silbatos en barro negro que aun se hacen y venden en Coyotepec Oaxaca. Su embocadura y canal de insuflación son muy similares a los antiguos, así como los métodos de elaboración. Normalmente son modelados a mano (sin el uso de moldes), sólo usando un palito para hacer el aeroducto y la boca; aunque en el pasado si se llegaron a usar moldes, principalmente en la parte decorada del frente.

Este breve análisis puede servir como prueba para llevarlo a cabo con los silbatos originales que se encuentran en la bodegas y museos; y de esta forma contribuir al rescate de la investigación de los artefactos sonoros prehispánicos llamados también "instrumentos musicales" desde una nueva perspectiva metodológica.

Referencias

CASO, Alfonso e Ignacio Bernal, Urnas de Oaxaca, Memorias del INAH no. 2, México, D. F., 1952

CONTRERAS ARIAS, Juan Guillermo, Atlas cultural de México. Música, México, D. F., 1988

HORNE, Richard. Spectrogram.://www.monumental.com/rshorne/gram.html)

MARTÍNEZ LÓPEZ, Cira y Marcus Winter, Figurillas y silbatos de cerámica de Monte Albán, Contribución no. 5 del Proyecto Especial Monte Albán 1992-1994, Oaxaca, 1994.


VELÁZQUEZ, Roberto. En este sitio se incluyen varios estudios con ejercicios y referencias adicionales

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