Rana Maya de Barro.
Aerófono Doble de Honduras.

Figura 1. Foto del aerófono H0_411.
La foto se usa con permiso del Museo Royal de Ontario, Canada, que tiene los derechos de su reproducción y uso.

Roberto Velázquez Cabrera
Instituto Virtual de Investigación Tlapitzcalzin

(Borrador consultivo en proceso de afinación)
Primera versión, 25 de febrero de 2004. Ultima versión, 20 de abril de 2004.

Introducción

En este artículo se presentan los resultados del primer análisis a distancia de un aerófono maya en forma de rana (No. H0_411) que se encuentra en el Museo Royal de Ontario (MRO o ROM). Las fotografías y un sonido digitales del artefacto fueron proporcionados amablemente para tal finalidad por el Dr. Adam Temple Sellen del Departamento de Antropología del mismo museo. Lo único que se sabe del silbato es que proviene de Honduras y se cree que es antiguo.

El artefacto es importante porque la forma organológica y escultórica del aerófono doble es esencialmente similar a los que tienen otros aerófonos mayas, específicamente los que proceden de Yaxchilán, Chiapas, cuyos primeros análisis de detalle se presentaron en otro artículo ("Ranas de Barro de Yaxchilán.") que fue dado a conocer internacionalmente en la Primera Sesión Sobre Acústica de Instrumentos Sonoros Antiguos. 1ra Reunión Pan-Americana/Ibérica de Acústica. Cancún, México. Diciembre 2002 y otra versión corta del mismo estudio se muestra en la Sala de Prensa Mundial de la Sociedad Acústica de América ("Silbatos de Yaxchilán (Ranas de barro)"). Eso aerófonos fueron encontrados por Daniel Juárez Cosío, anterior Director de Estudios Arqueológicos (DEA) del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH)1, durante las exploraciones que dirigió en Yaxchilán.

Las ranas y sapos son muy abundantes en la iconografía antigua. Por ejemplo, en una búsqueda en la base de datos de Justin Kerr se listan 33 vasos con la palabra "toads" en que aparecen representaciones de ranas y sapos como el llamado Monstruo Uinal. La selva húmeda y cálida maya es adecuada para la proliferación de ranas y sapos. La fauna amfibiana de Honduras tiene 116 especies con 89 de ranas.

Ese tipo de aerófonos se llaman silbatos y se cree que eran juguetes, pero en la realidad producen sonidos complejos y podían tener otros usos. Precisamente, en dicho estudio se proporciona por primera vez información sobre los sonidos complejos que pueden producir tales aerófonos y sus posibles usos en la antigüedad, tomando en cuenta la importancia que tuvieron las ranas en la cultura maya, así como algunos rituales que se han conservado hasta la actualidad y en los cuales las ranas participan simbólicamente. Aquí, se analiza la información disponible del silbato H0_411 y su semejanza con la de los aerófonos mayas silbadores que ya han sido analizados y otros similares conocidos.

Se piensa que cada artefacto sonoro arqueológico debería tener una monografía con sus características descriptivas y funcionales, además de su información arqueológica. En muchos casos el análisis de los artefactos sonoros es la única manera de obtener información relevante sobre ellos, como es este caso, ya que la mayoría que provienen de colecciones privadas, saqueos, robos o decomisos no tienen datos relevantes. Aun en los que provienen directamente de exploraciones arqueológicas profesionales, la información disponible cuando mucho se reduce al contenido de la cédula como foto, tipo, material, dimensiones generales, lugar exacto de su descubrimiento y, en algunos casos, se pueden conocer otros objetos encontrados como cuando se descubren en ofrendas, tumbas y entierros y se publican sus informes.

Análisis general

El aerófono objeto de este estudio aparentemente no tiene hoyos tonales y es de barro fino café-anaranjado. En su base presenta el mecanismo sonoro con las dos bocas casi rectangulares, sus biseles y aeroductos (Figura 2). Las bocas y biseles están muy bien hechos, lo que indica cierto grado de experiencia y especialización en su manufactura y los sonidos resultantes pueden ser fuertes. Se piensa que los trabajos finos de las bocas y los biseles son posteriores a los rudimentarios, pero no hay certeza de eso, ya que no se conocen estudios que muestren evidencias temporales probatorias. Los aeroducto no están cubiertos, ya que se ven como canales sin la tapa superior, pero en las fotos no se puede observar bien si las tapas se rompieron o así fueron hechos. Ambas alternativas son posibles, ya que se conocen otros silbatos mayas dobles en forma de ranas que tienen canales similares como uno de la colección de Linda Lee O'Brien-Rothe, Dra. en etnomusicología, de Los Ángeles, California, y los de Yaxchilán tienen aeroductos. El definir la alternativa verdadera, puede servir para ayudar a estimar la antigüedad del silbato, ya que también se cree, por sentido común, que la técnica de usar canales es más antigua que la de los aeroductos usados para generar las corrientes de aire de excitación en forma laminar, porque estos representan una tecnología mas avanzada que los canales abiertos y, por lo tanto, más tardía. Como los canales se juntan en la entrada del aire, es seguro que el silbato H0_411 se hizo para ser operado en forma doble. El labio inferior o la lengua forman la tapa de los aeroductos, si el silbatos como está se toca en posición natural erguida.


Figura 2. Foto del mecanismos sonoro del silbato H0_411.
La foto se usa con permiso del Museo Royal de Ontario, Canadá que tiene los derechos de su reproducción y uso.

Análisis sonoro

Lo bueno del caso es que se dispone de un sonido, que puede ser analizado. El archivo del sonido del silbato H0_411, recibido en formato comprimido mp3 (70 KB), es corto (~ 1 segundo) y su intensidad es fuerte. Se convirtió a formato wav (240 KB), para ser analizado espectralmente (Figura 3). En el espectrograma, se observa que la señal no es simple. La señal en el tiempo mostrada en la parte superior de la gráfica está saturada, ya que se ven cortados sus picos máximos y mínimos, lo que puede indicar que se grabó con el micrófono cerca del artefacto y que la señal es fuerte. Tiene fundamentales (F0) cercanas bien definidas y varían en el tiempo, aunque parece que el sonido generado es casi plano. Contiene armónicos y al menos uno es de intensidad significativa. Las F0 generan batimentos audibles.


Figura 3. Espectrograma del sonido del silbato H0_411.

Un mayor detalle de las F0 se muestran en el espectrograma de la Figura 4, amplificando la escala de frecuencias. La altura mínima, de enmedio y máxima del sonido más bajo es de ~ 790 Hz, 890 Hz y 940 Hz y la más alta es de ~ 860 Hz, 960 Hz y 1040 Hz. Eso significa que los batimentos al principio de la grabación, obtenidos por la resta numérica de las F0 producidas por los dos resonadores, son de ~ 70 Hz y a final de ~ 100 Hz. Esa propiedad es importante, ya que se sabe que los batimentos pueden producir estados de conciencia especiales y tener efectos positivos en la salud física y mental de los seres humanos que los escuchan. En la actualidad, existen métodos patentados que utilizan los batimentos para mejorar la salud, pero es interesante saber que hace muchos siglos ya se construían con toda intención artefactos para producirlos y usarlos. Las diferencias en las frecuencias generadas y los batimentos resultantes también indican que la cavidad de los resonadores no son de igual volumen.


Figura 4. Espectrograma de las F0 amplificadas del mismo sonido del silbato H0_411.

Las características del sonido del silbato H0_411 son similares a las de los sonidos producidos por los aerófonos en forma de rana procedentes de Yaxchilán. No son exactamente iguales, por sus pequeñas diferencias en el mecanismo sonoro y sus resonadores, pero la altura F0 de los sonidos son de tesitura similar. Los resonadores izquierdo y derecho del silbato doble de Yaxchilán C-381 genera F0s de ~ 880 Hz a 1,400 Hz y de ~ 885 Hz a 1185 Hz, respectivamente. Eso muestra gustos de alturas sonoras similares y la capacidad técnica para construir los aerófonos que las generen. Lo especial del sonido analizado es que arriba y abajo de las dos F0 se generan otras dos componentes de frecuencia de cierta intensidad, lo que produce un timbre especial.

Una ventaja de contar con estudios acústicos de referencia de aerófonos similares es que además de poder hacer correlaciones visuales de formas y de la iconografía externas como se hace normalmente con la cerámica, es posible hacer análisis comparativos audibles y aun visuales en el espacio de las frecuencias. En la figura 5. se muestran los componentes de frecuencias de los sonidos del silbato C-381 de Yaxchilán tocado en modo doble y en forma plana y piano o suave (con una presión baja del aire de excitación).

Figura 5. Espectrograma de un canto plano del silbato C-381 que muestra las dos F0.

Es muy probable que el silbato doble H0_411 genere sonidos complejos como los de Yaxchilán, similares a los de las ranas de la naturaleza. En la Figura 6 se muestran los componentes de frecuencias de los sonidos cortos del mismo silbato C-381 tocado en modo doble y un poco compleja destapando los dos hoyos y muy suave o pianito para imitar una ranita. Se observa que la altura del sonidos es similar, pero en este caso se puede elevar un poco más porque el aerófono tiene hoyos tonales y puede tocarse con ellos abiertos, lo que incrementa las F0s.


Figura 6. Espectrograma de un canto de la rana de Yaxchilán C-381.

Modelos experimentales 2

Ahora no se pueden hacer modelos experimentales muy aproximados a los silbatos antiguos, pero si se pueden realizar algunos ejercicios para analizar la principal distinción de los silbatos dobles con canales como está ahora el del Museo Royal de Ontario y los de Guatemala. Los pasos para hacerlo pueden ser muy similares a los de la Construcción de un Silbato Doble de Yaxchilán, pero en este caso no se incluye la tapa de los aeroductos. En la Figura 7 se muestra el mecanismo sonoro de un modelo de barro fino con canales como los del H0_411. El artefacto arqueológico tiene tres extremidades motrices rotas, pero eso no afecta sus sonidos. Al modelo se le pusieron sus cuatro extremidades. Las dos patas colocadas a los lados de la entrada de aire a los canales sirven para que la embocadura del silbato se acople bien dentro de boca.


Figura 6. Vista inferior de un modelo de barro comercial de Oaxaca.

A pesar de que el barro del modelo está fresco, ya puede producir sonidos (Figura 8). Los sonidos son de baja intensidad para no dañar el silbato.


Figura 7. Espectrograma de un sonido del modelo con sus dos F0s.

En la Figura 8 se muestran las componentes de frecuencia de un sonido "turulato" como los llama Guillermo Contreras (uno de los pocos investigadores actuales de la organología mexicana) que se obtiene vibrando la lengua al soplar como cuando se generan las letras RRRRRRR, mismo que se parece a los de las ranas. El principal efecto observado de los canales es que la señal tiene ruido alrededor de las F0s, porque con el labio inferior no se puede cubrir todo el largo de los dos canales y se produce un poco de turbulencia en la corriente de aire de excitación.


Figura 8. Espectrograma de un sonido "turulato" doble.

Se podría pensar que el ruido agregado es porque no se sabían producir sonidos puros sin ruido, pero existen muchos artefactos antiguos que generan ruido con toda intención como los Silbatos Zapotecos que ha venido estudiando Gonzalo Sánchez, la Flauta Vibratoria del Occidente y del Golfo de México y, sobre todo, la singular subfamilia del extraordinario Ehekachiktli Mesoaméricano que es excelente para generar caos y ruido.

Los sonidos del modelo pueden ser más complejos, si el aire de excitación no es plano. En el Figura 9 se muestra el resultado de introducir una señal con vibraciones de las cuerdas vocales y tiene armónicos o sobretonos como el sonido del silbato H0_411. En la Figura 10 se muestra otra señal a la que se la agregan las vibraciones de la lengua. La intensidad de los sonidos es más alta, porque el modelo ya se secó, pero aun no está quemado.


Figura 9. Sonido doble vocalizado


Figura 10. Sonido doble "turulato" vocalizado.

Se pueden generar otros efectos acústicos interesantes (como alterar la altura y el timbre de los sonidos y agregar más ruido), si se crea parcialmente otra cámara resonadora y se modifica su volumen y forma con las manos colocadas en la parte exterior alrededor de las extremidades delanteras (o con una mano sobre la nariz del tocador, si la rana se toca en forma invertida), durante el soplado.

Comentarios generales

Este caso reafirma la creencia de que los mayas usaban sistemáticamente los sonidos de las ranas y tenían la capacidad técnica para simularlos mediante aerófonos que se han denominado como "ranas cantadoras de barro". También prueba que los artefactos sonoros arqueológicos son el único medio para conocer los gustos antiguos en ese aspecto y que su estudio sistemático coadyuva al conocimiento más completo y detallado de su cultura y tecnología. Ya se vio que silbatos similares se usaban también al menos en otras dos zonas mayas. El análisis de todas las ranas cantadoras mayas de barro recuperadas, permitirá conocer con mayor detalle sus características sonoras y de manufactura, permitiendo hacer las correlaciones de esa subfamilia organológica de viento que es singular en la historia de la humanidad. Se ha mostrado que el análisis de cada detalle organológico, parámetro acústico y forma de funcionamiento de cada aerófono puede dar indicios sobre su posible uso antiguo. Mientras no se estudie con profundidad cada subfamilia importante de la organología antigua, no es posible establecer su sistema ontológico de clasificación en forma adecuado ni dar a conocer al público sus características estructurales y sonoras, lo que limita en este campo las funciones administrativas, de investigación y educativas de las instituciones relacionadas.

El ejercicio, aunque se considera preliminar, ya muestra con claridad que es posible empezar a estudiar y difundir los artefactos sonoros en forma virtual y a distancia usando la red mundial, aun sin disponer o tener acceso directo a los bienes antiguos, sin que existan riesgos de posibles daños por traslados y manipulación y sin que los propios bienes arqueológicos, equipos de metrología, ni los investigadores y público interesados tengan que viajar independientemente de su lugar de resguardo, localización o residencia. Aprovechando adecuadamente la red, se pueden establecer, museos, escuelas, talleres, laboratorios y centros de investigación virtuales que integren, amplíen y apoyen las funciones de los organismos reales.

Se agradece al Dr. Adam Temple Sellen la gentileza de haber enviado las fotos y el sonido, ya que eso contrasta con la actitud de instituciones y particulares que tienen en su poder otros miles de artefactos arqueológicos de viento y que han dificultado el investigar y dar a conocer el patrimonio sonoro antiguo. La falta de interés en la organología antigua es una larga y amplia tradición. En los mejores casos, muchos hermosos silbatos Mayas se han presentado en museos, exposiciones y publicaciones como figurillas y únicamente se analizan los vestidos, adornos, joyas, glifos y formas escultóricas de su exterior. Generalmente, en la literatura arqueológica conocida se tratan como cualquier otro artefactos de barro, sin analizar la función sonora sustantiva que originó su creación y uso fundamental. Los monumentos y objetos arqueológicos se aprecian por su epectacularidad visual, hermosura o material, aunque no se sepa su uso exacto antiguo. Tampoco se puede saber con exactitud como se usaban los aerófonos antiguos, pero los que aun producen sonidos pueden ser examinados en su función sustantiva para la que fueron creados y usados. Eso es mucho mejor que lo publicado en la literatura.

Hay algunas publicaciones generales o introductorias que incluyen fotos, dibujos y comentarios breves de algunos instrumentos de la zona maya, pero no incluyen los análisis acústicos ni la información descriptiva y los sonidos que permitan analizarlos. El único estudio oficial conocido sobre un grupo importante de instrumentos Mayas es sobre 356 silbatos principalmente de la Isla de Jaina, de Felipe Flores y Lorenza Flores. Incluye algunos datos organológicos acerca de los silbatos que dan una buena idea de sus dimensiones y formas estructurales, pero el análisis no es útil para estudiar los artefactos de viento antiguos, porque tienen varias limitaciones y errores metodológicos, los cuales fueron comentados en detalle en un estudio previo ("Análisis Virtual de Silbatos Mayas") disponible abiertamente.

La investigación sobre la organología Maya apenas empieza. En Guatemala, está siendo realizado un estudio sobre 49 instrumentos del Museo del Popol Vuh por el etnomusicólogo Alfonso Arrivillaga Cortés, pero parece que sus resultados se publicarán en un libro, mismo que podría ser importante, porque la gran mayoría de los investigadores que tienen educación musical o etnomusical han estado más interesados en la música que aun se toca en algunas zonas rurales, que está grabada o escrita.

Algunos investigadores de las culturas antiguas y administradores del patrimonio arqueológico se oponen a que se explore el espacio sonoro antiguo, porque argumentan que los espacios y edificaciones ceremoniales de los sitios arqueológicos ya no están en las condiciones originales y dudan de que hayan sido diseñados y construidos intencionalmente para generar los efectos acústicos que producen, aunque se sabe bien que en casi todas las ceremonias se usaban artefactos sonoros para hacer posible la danza, el canto, el drama, etc., para honrar a sus dioses y amenizar sus numerosas fiestas y rituales. En el caso de los bienes arqueológicos sonoros como los de barro, no pueden existir esas dudas bien fundamentadas, ya que miles de ellos se han recuperado en las mismas condiciones físicas originales y fueron hechos con toda intención para producir sonidos. Otros dicen que no se puede saber como se tocaban, como si no existieran técnicas y herramientas para su análisis (como el programa "Gram" de Richard Horne usado anteriormente para dibujar los espectrogramas) y fuéramos sordos.

Se ha argumentado que no es posible saber como se tocaban exactamente los artefactos sonoros arqueológicos, porque su música no se ha encontrado en forma escrita, pero en la naturaleza aun se producen muchos sonidos que se reproducían con artefactos y que pueden ser analizados, entre ellos los cientos de especies biológicas como las ranas que aun se oyen en selvas y bosques que no han sido arrasados o destruidos.

Las técnicas de análisis de música actual no son de utilidad y generalmente su aplicación al estudio de artefactos de viento antiguos conduce a su menosprecio o a la nada, ya que se consideran simples y primitivos, porque no tienen muchos hoyos tonales para producir melodías, porque no están afinados con los afinados a los diapasones actuales como el de A4 o La 4 = 440 Hz o porque producen disarmonías (batimentos) como los aerófonos dobles.

Las ranas de barro silbadoras recuperadas son muy importantes, ya que son una evidencia clara de que los antiguos mayas tenían un concepto y gusto de la música más amplios y, en ocasiones, aun opuestos a los de la actualidad. Un silbato doble no puede producir melodías, pero un grupo de ellos puede imitar los coros de ranas naturales y ya se vio que eran construidos con toda intención para generar batimentos. Por ello, uno de los mayores errores que se han cometido en algunos estudios conocidos al analizar la organología antigua es el de adoptar puntos de vista etnocentristas ajenos a los de las propias culturas del pasado, como los de la música actual. En la organología antigua hay artefactos de viento melódicos como las flautas, pero muchos otros como las ranas chifladoras de barro se hicieron para reproducir la música del entorno cercano de las culturas antiguas como la de la selva o la naturaleza.

En el pasado, las ranas y sus sonidos se apreciaban tanto que se lograban reproducir y se usaban ritualmente. En la actualidad no se aprecian de la misma forma. Hasta los ecosistemas que permiten la vida y proliferación de las ranas han venido siendo destruidos. Sus réplicas cantadoras de barro recuperadas, que fueron hechas por antiguos maestros, ni siquiera se habían reconocido, estudiado y dadas a conocer.

En relación a los estudios a grandes distancias físicas, temporales y culturales, ya se han podido realizar algunos análisis de aerófonos importantes, sin tener acceso directo a ellos como El Sonido de una Flauta China de 9000 años, los extraordinarios Aerófonos de Caral, Perú de más de 4,000 años y el Análisis Virtual de Trompetas Mayas. Caso 1 Hom-Tahs de Bonampak.y el Análisis Virtual de Trompetas Mayas. Caso 2. Modelo en Madera Hom-Kooché. que desaparecieron de éste mundo hace más de un milenio y ahora sólo se pueden ver en la iconografía. También se realizó un análisis en colaboración a distancia sobre el Silbato Tiburón de cuarzo, de San Francisco, California, hecho con Chris Morrison, coleccionista de piedras, y otro sobre ¿Aerófono del Dios L de Palenque? que fue hecho con el asesoramiento de Jesús Mora, investigador de la DEA del INAH. Ahora, es muy interesante hacer éste análisis a una gran distancia con la ayuda de un experto de un museo importante del exterior como el Dr. Adam Temple Sellen.

Principales resultados generales del análisis

Sí es posible analizar artefactos sonoros antiguos a distancia.

La rana puede ser antigua, porque tiene una estructura y puede producir sonidos básicamente similares a los de otras mayas antiguas ya analizadas y no se conocen otras parecidas hechas en fechas posteriores.

Las ranas de barro muestran que esos singulares gustos, usos, costumbres y tecnología organológica-sonora se extendían, al menos, desde el Sureste de México hasta Honduras.

Trabajos adicionales

Este primer análisis se puede complementar, si se dispone de mayor información como la estructura interna del aerófono (rayos x y volumen de los resonadores) y otras mediciones como las dimensiones organológicas del mecanismo de sonidos y su intensidad en dB (que se puede obtener con un sonómetro), para estimar la potencia acústica radiada. Con lo anterior se pueden construir otros modelos más exactos2 para hacer experimentos adicionales que son difícil de realizar con los artefactos antiguos. En otros estudios se ha recomendado que cada tipo de artefacto arqueológico sonoro relevante recuperado, como es el caso del H0_411, debería de ser analizado con la mayor profundidad posible.

Se ha recomendado hacer estudios similares adicionales a las ranas de barro de Yaxchilán2 como el sapo de la colección de Linda Lee O'Brien-Rothe que fue visto y comentado por Adje.3. Ya fue posible realizar un primer análisis virtual de ese sapo con información publicada por Susan Rawclife. Arnd Adje Both proporcionó esa información y es coautor del estudio, mismo que se encuentra en revisión. Lo relevante de ese aerófono es que tiene canales en lugar de aeroductos y está muy bien representada el sapo. Es importante y es recomendable su análisis. Es probable que su efecto acústico sea similar al del H0_411 como está ahora

También se pueden analizar las ranas de barro de otras zonas, pero se ha detectado que no todas pueden producir cantos similares a las ranas naturales como lo hacen las singulares ranas mayas de barro. Este sonido (mp3) es de una "Flauta de ducto globular de cerámica de Tairona en forma de rana o sapo. Colección Cano" que fue dado a conocer por el Dr. Dale A. Olsen4. El espectrograma de la primera frase musical del sonido (obtenido transformando el archivo mp3 a wav) muestra que las F0 de las tres notas son planas y pueden dibujar grecas melódicas, pero no se parecen a los sonidos de las ranas naturales. Las F0 de la greca son ~ 785 Hz, 930 Hz y 1060 Hz, con sus dos intervalos casi iguales (145 Hz y 130 Hz) lo que indica que su escala no es igual a las musicales actuales occidentales, aunque hay cercanía con notas temperadas con L4=440 Hz: G5 (783.991 Hz), A#5 (932.328) y C6 (1046.503 Hz). El diámetro de los hoyos tonales puede ser casi igual. La señal tiene un poco de ruido alrededor de las dos F0 más altas.

Ya se hicieron y quemaron otros modelos experimentales como los mostrados en la Figura 11. Todos funcionan en forma similar.


Figura 11. Foto de dos modelos experimentales, patinados con barro crudo negro.
Consultas y opiniones

El URL del borrador fue dado a conocer a algunos especialistas. Las sugerencias y comentarios relevantes recibidos se incluyen a continuación:

  1. Jesús Mora opina que el trabajo es importante. Sugiere que se complemente el estudio con el análisis detallado de los canales del aerófono para determinar si eran aeroductos con tapa o no y se analice otro sonido grabado sin saturación, para ver si sus componentes de frecuencia no se alteran.

  2. Gonzalo Sánchez opina que la tapa del aeroducto puede estar rota. Eso puede ser cierto, porque se ven pequeños restos de barro a los lados de los canales. En cualquier caso, es posible cubrir los canales con barro u otro material, para ver su comportamiento, aunque es probable que en ese caso los sonidos sean parecidos a los de las ranas de barro de Yaxchilán. Si no esta roto sería un "protoaeroducto", como los llama Guillermo Contreras.

  3. Ya fue posible platicar con el Dr. Adam Temple Sellen, porque vino a la Ciudad de México. Sobre la rana de barro comentó: sí es posible obtener más datos descriptivos y complementar el estudio; los canales del aire parecen que no tenían cubierta, aunque los va analizar con detalle y; solicitó el permiso al MRO para publicar las fotos. En las bodegas tienen un conjunto importante de aerófonos de varias zonas y piensan hacer una exposición especial con ellos. De regalo por su visita, se llevó el modelo experimental de barro analizado, pero ya quemado, para que practique y haga experimentos sin poner en riesgo el original, y un pajarito cantador de barro con un gran hoyo posterior tonal. Después de analizar con más detalle la rana antiguas de barro informó que si tenía aeroductos pero su cubierta se rompió. Se le propuso que la versión en Ingles del estudio con la información adicional se haga en forma conjunta, lo que puede ser posible.

Notas
  1. Las Ranas de barro de Yaxchilán aun están a cargo del arqueólogo responsable, Daniel Juáres Cosío, pero sus tareas administrativas no permitieron continuar los trabajos de investigación recomendados, aunque es posible que en el futuro tenga mas tiempo.

  2. Frecuentemente, se escuchan opiniones de menosprecio sobre los análisis usando modelos o réplicas experimentales, porque se duda de su exactitud, pero se ha visto que han sido imprescindibles y de gran ayuda cuando: A) no se ha podido tener acceso a los bienes arqueológicos sonoros como ha sido el caso de los miles que existen en vitrinas y bodegas de resguardo de museos, colecciones y exploraciones; B) cuando ya desaparecieron de este mundo y sólo se pueden ver en la iconografía o; C) cuando se necesitan analizar hipótesis que implican modificar o poner en riesgo su estructura o estado físico. Algunos hermosos bienes arqueológicos sonoros han podido salir de su lugar de resguardo y viajar para ser mostrados visualmente en exhibiciones especiales, pero ha sido muy difícil que puedan salir para ser estudiados formalmente. No se conoce un sólo aerófono mexicano que haya salido de un museo para ser estudiado acústicamente. Los modelos experimentales pueden viajar con mucha mayor facilidad. Por ejemplo, modelos de barro de las ranas cantadoras de Yaxchilán ya se mostraron en la propia tierra maya en la ya mencionada Primera Sesión Sobre Acústica de Instrumentos Sonoros Antiguos. Otros visitaron un laboratorio de acústica de la ESIME del IPN y sitios naturales especiales como cuevas y grutas, para ver su comportamiento acústico. Algunos han viajado a mayores distancias como un modelo de rana que fue enviado a un amigo de Alemania Uli Wahl, experto en instrumentos aeolianos. También lo acompañó a una reunión de sus colegas en Berk-Sur-Mer. Uli mando varios archivos con imágenes como el de una foto con la rana de barro en la playa airosa de Francia.

  3. Arnd Adje Both. El mostró las fotos sobre la rana de barro de la colección privada de Linda Lee O'Brien-Rothe. Ya tiene unos modelos funcionales de la rana y el sapo de Honduras, para apoyar sus análisis a distancia. Se solicitó a la investigadora información adicional sobre el sapo de barro y se recibió una respuesta positiva, pero no ha sido posible instrumentarla.

  4. El Dr. Dale A. Olsen, profesor investigador de la Universidad Estatal de Florida, publicó un libro "Music of El Dorado. The Ethnomusicology of Ancient South American Cultures" y puso en la red 52 archivos de sonidos (en formato mp3) de "flautas" de los Andes existentes en museos y colecciones privadas de América que ha venido analizando por 30 años. Esos archivos son importantes, porque son los únicos de aerófonos antiguos de nuestro continente que se han encontrado abiertos en la red. Para tratar de obtener el conocimiento de la música antigua, propone un método basado en análisis de arqueología musical, historia, analogía etnográfica e iconografía. En el caso de la flauta globular de Tairona en forma de rana o sapo, se ignora si con ese método se pudieron obtener resultados similares a los encontrados con las ranas de barro mayas, ya que no se ha consultado el material del libro que no esta abierto en la red. El audio y su espectrograma muestran que la representación de anfibio no se relaciona con su sonido generado grabado. Se asemeja a los de la mayoría de aerófonos globulares sencillos que tienen hoyos obturadores tonales.

Referencias:

Ranas de Barro de Yaxchilán.

Análisis Virtual de un Sapo Maya de Barro. Aerófono Doble Globular de Honduras.