Gamitaderas con membrana

Roberto Velázquez Cabrera
Instituto Virtual de Investigación Tlapitzcalzin.


Gamitaderas con hoyo lateral, de bambú tostado y carrizo

(Documento consultivo en proceso de afinación)
Primera versión, 16 de septiembre de 2003. Ultima versión, 13 de febrero de 2006.

Palabras clave: aerófono con membrana, gamitadera con membrana, kazoo, kazuu, mirlitón, membranófono soplado o de viento o de aliento, llamador de animales.

Introducción.

El objeto de este artículo es mostrar los principales antecedentes y el resultado de analizar modelos experimentales de las gamitaderas con membrana que no son muy conocidas ni han sido bien identificadas y clasificadas, ni analizadas formalmente, ya que de ellas ya no se sabe ni su designación original. El término actual de gamitadera viene de gamo (venado) pero se usa para designar a todo tipo de llamador de animales. Se cree que en el pasado existía toda una familia de esta tipología arqueológica que se usaban para imitar los sonidos gangosos, nasales o zumbidos, similares a los producidos por seres biológicos que podían servir para llamarlos y cazarlos o imitarlos. No son instrumentos musicales, ya que no producen sonidos como los musicales actuales. Por ello, no se pueden clasificar bien con los sistemas existentes de instrumentos musicales. Tampoco se han incluido en los sistemas tipólogicos de bienes antiguos y en los que se han publicado de museos o exploraciones ni siquiera se ha identificado o reconocido el posible uso de la membrana.

Se cree que las gamitaderas eran muy importantes y vitales para los pueblos antiguos, ya que con ellas podían llamar y cazar animales de su fauna para obtener proteinas necesarias para poder subsistir. Las gamitaderas también se pudieron usar en diversas ceremonias, rituales y dramas importantes para imitar con realismo a los animales que destacaban y abundaban en su religión y cosmovisión. Por eso se destruyeron y prohibieron durante la gran invasión, masacre y conquista.

No se ha encontrado evidencia arqueológica que muestre como se construían y usaban las gamitaderas, pero si hay relatos antiguos de caza de animales y del uso de artefactos sonoros para llamarlos.

Fiesta para cazar animales quecholi

En la literatura están documentadas fiestas en que cazaban animales como la del quecholi que se hacía en honor a Huitzilipochtli el décimo cuarto mes, cuyo relato se da por Bernardino de Sahagún1 (Sahagún. 1997. L II. C XXXIII. 139-142), pero no se dice como llamaban a los animales para acorrararlos y capturarlos:

"20. Todos llevaban arcos y saetas, e íbanse juntando poco a poco, acorralando la caza, que eran ciervos y conejos, y liebres, y coyotes; cuando ya estaba junta la caza arremetían todos y tomaba cada una lo que podía; pocos animales de aquellos se escapaban, o casi ninguno."

Conjuros para llamar y cazar animales con sonidos

También hay evidencias de conjuros que se usaban "vozes" para llamar y cazar los animales que habitaban la "tierra de los dioses" (porque andaban en montes y cerros) como los venados de "siete rosas" (por las siete puntas de los cuernos) que se comenta en un párrafo en español antiguo de Francisco del Paso y Troncoso2 (del Paso y Troncoso. T 2o. C VIII. 76-84 ):

"217) Luego prosiguen o concluyen dando vozes como queda dicho hazia las cuatro partes del mundo pronunciando esta voz tahui; quatro vozes con lo cual les ha dado a entender el demonio que los venados vendrán a su llamado tan ciegos que entraran por las redes con tanta prisa como entrarían en las aguas viviendi heridos: y cuantos mas ciegos estan ellos, que semejantes yllusiones creen. Y tan sin reparar se excitan y alabancan (sic) a ellas. Ntro. Senor por la infinita misericordia los alumbre en semejante ceguera".

Cazando venados con artefactos sonoros (trompetas)

En en el Cañon de Ocotillo, Municipio de Mascota, Jalisco, se encontraron petroglifos3 que se cree se usaban en ritos de renovación semejante a la "caza sagrada de venados" que eran realizadas por pueblos de occidente como los Huicholes. La mayoría los 12,000 petroglifos localizados en alrededor de 500 piedras estan relacionados con ritos de renovación y la caza de venados. En los petroglifos aparecen trompetas (o megáfonos) siendo tocadas para llamar a los venados. En los petroglifos encontrados algunos animales atrapados son cargados cuando ya fueron capturados, pero es notable que no se muestran armas usadas.

Gamitaderas y otros artefactos similares

Kazoo

Se sabe que artefactos con membrana se usaban en varios continentes como África, Asia y América. El más conocido actualmente se considera membranófono y es tubular sin hoyos tonales en forma de un pequeño submarino que se le llama Kazoo, Kazuu o Mirlitón y sus copias industrializadas en metal y plástico hasta se han patentado y comercializado. Se ha mencionado que es "The only all american musical instrument" (el único instrumento musical completamente americano), pero hace miles de años había otros artefactos similares en nuestro continente, incluyendo en el territorio de los EUA. También se han patentado los diseños de otros aerófonos antiguos como el globular transverso de barro, similar al de la cultura Niuñe (Mixteca) que se adaptó a la música moderna y se llamó ocarina en Italia y el un silbato para controlar perros pastores que se usa en varios continentes y es muy similar un aerófono de corcholata que se usaba en México.

En el Kazoo, la membrana amarrada al extremo del tubo no tiene abertura y no toca como el resto de los membrafonos (con las manos o palos) se excita por un otro extremo del tubo o por un hoyo lateral del tubo con soplidos o con las ondas de las vibraciones generadas por las cuerdas bucales o por los labios. En el Kazoo o Mirlitón la membrana puede estar fija en un pequeño tubo u hoyo hecho sobre el tubo resonador, como es el caso de la que ha sido industrializada. El Kazoo se considera instrumento musical, porque usualmente se toca como trompetilla, excitándolo con sonidos como "tu, tu, tu" y se ha incluido en el Jazz imitando a un pequeño saxofón, pero puede producir sonidos más complejos con formas antiguas de excitación con vocalizaciones. El Kazoo moderno también se usa como juguete.

Membranófono soplado de España

Un artefacto tubulares con membrana y sin hoyos tonales aun se hace y toca en varios países como el "membranófono soplado" de España y que consta de un tubo hueco de caña y a la que se ha tapado uno de sus extremos con una membrana de papel de fumar u hoja de cebolla humedecida, perforada en el centro y atada con un cordel, aunque en la actualidad la membrana también puede ser de plástico.

Gamitadera de Panamá

En Panamá se construyen gamitaderas que emiten berridos de venados.

Llamadera de guajolotes

Aun hoy se utilizan llamadores de animales como uno bucal de membrana que usan los cazadores para atraer a los guajolotes (bucal de latex "Limb Hanger", de la serie "Primos PiggyBack Series Mouth Calls") que opera con dos membranas y se pudo conseguir en el comercio del exterior. Un artefactos muy similar se usaba en México hecho con una simple hoja y operada entre los labios.

Otro artefacto similar bucal era hecho con un rectangulo de lamina doblada y como membrana se usaba una liga y podía generar melodías sencillas.

Llamadores de otros animales

En el comercio hay otros llamadores que se utilizan para cazar diversos animales, pero la maroría operan con lenguetas. Algunos de ellos e han utilizado en nuestro país para cazar venados como uno de la zona maya que llaman "brocket"4, aunque también existen llamadores bucales de venados que operan con membrana como uno que se llama comercialmente "Deer talk. The Deer stopper". Estos llamadores operan en forma al similar sonoro de los seres biológicos que producen sonidos con cuerdas vocales, ya que tienen una membrana en el interior de un canal.

Ehekachichtli bucal o generador de ruido bucal

Hay otros aerófonos antiguos que también se han llamado gamitaderas como los de hueso de Michoacán que fueron dados analizados en el estudio del extraordinario generador de ruido que he llamado Ehekachichtli bucal, pero su estructura, forma de operar y sonidos son diferentes, ya que se pueden excitar con vocalizaciones y otras vibraciones complejas, para producir sonidos como rugidos de animales. Tampoco se sabe como se llamaba, pero se designa Ehekachichtli en honor a Ehecalt (dios del viento) porque puede producir sonidos como el viento. Dicen que chichtli es un instrumento que podía hacer el sonido chich, chich, mismo que también pueden generar algunos modelos experimentales de este extraordinario artefacto bucal multifuncional.

Gamitadera de barro olmeca

En un estudio anterior de analiza virtualmente la extraordinaria gamitadera de barro olmeca del museo de Xalapa proveniente de la zona olmeca, pero no usa membrana.

Gamitaderas simples

Operadores hábiles también han podido imitar sonidos de animales (como jaguares, venados y changos) con vibraciones generadas y moduladas con el tracto bucal, auxiliadas con otros resonadores formados con las manos o con cámaras adicionales usando botes, latas, guajes, etc., como unos que se aun se usan en Brasil y África, pero usualmente en estos casos la potencia sonora no es alta.

Silbato de vendedores de globos

En México y en otras zonas de América se usaban aerófonos similares sin hoyos tonales para llamar animales, que podían operar como el Kazoo o como los silbatos de los vendedores de globos (y como el de España). En el silbato de vendedores de globos la membrana se amarra en el extremo del tubo tiene un pequeño corte en un lado que deja una abertura. Se toca dentro de la boca, sostenido por los labios y se excita soplando o aspirando el aire a través del tubo para generar los sonidos al pasar por la abertura y hacerla vibrar.

Antecedentes de la literatura sobre gamitaderas

En la literatura sobre organología se ha mencionado a las gamitaderas y otras se exhiben en museos de nuestro país o aun se recuerdan en medios rurales. Por ejemplo, Jorge Dájer comentó sobre unas gamitaderas de Guerrero que fueron recolectadas por Raúl Hellmer, pero no se han dado a conocen sus características al público. Jesús Mora ha comentado que en su tierra natal de Guerrero sus familiares mayores usaban gamitaderas tubulares con membrana de ala de murciélago, pero ya no las usan ni saben como hacerlas. Ese mismo tipo de gamitaderas se usaba hasta hace algunas décadas en Jalisco. En el estudio sobre el Ehekachichtli bucal se incluyen unas gamitaderas de hueso de Occidente que segun Otto Shondube son muy antiguas, pero no operaban con membrana.

Sin embargo, en la literatura y en los museos se han encontrado gamitaderas antiguas de hueso que por su morfología observada pudieron operar con membranas, pero ya sin ellas ni textos que las identifiquen bien, posiblemente porque sus materiales eran perecederos y porque no son muy conocidas. Por esa causa no es posible utilizar información arqueológica de ellas. Tampoco han sido accesibles las gamitaderas antiguas recuperadas para ser estudiadas por el suscrito. En este caso, no son de mucha utilidad las técnicas de análisis musical, porque las gamitaderas operadas en sus formas complejas no generan sonidos musicales, según su concepto actual. Tampoco se conocen análisis acústicos de este tipo de aerófonos con membrana o membranófonos de aliento. Por todo ello, los estudios sólo se pueden hacer experimentalmente, pero se muestra que aun virtualmente usando modelos es posible obtener algunas de sus propiedades sonoras y organológicas.

Modelos Experimentales.

Este ejercicio se hizo con modelos experimentales de aerófonos tubulares con un hoyo lateral más antiguos de nuestro continente que pueden operar bien con membranas, aunque pueden producir sonidos hermosos si se tocan sin membrana como la flauta transversa.

Como las formas de operación más complejas de las gamitaderas no se han modelado matemáticamente, lo que se considera difícil de hacer, se construyeron varios modelos físicos para analizar experimentalmente sus características. La membrana puede ser de varios materiales naturales y sintéticos (como tripas secas, plástico, papel encerado, de celofán o de cigarro, látex, etc.) con las consecuentes variaciones en el timbre de los sonidos generados. Los materiales que son un poco rígidos como los que hacen ruido al manipularse, pueden generar zumbidos cuando son membranas de aerófonos como los de algunas bolsas de plástico usadas para los vegetales en tiendas y supermercados . La membrana se puede pegar con cera de abejas o amarrar con una cuerda fina al pequeño tubo y su función es agregar el timbre especial, sin alterar la altura (F0) de los sonidos del resonador. La poca tensión de la membrana debe ser ajustada, para que funcione bien, ya que debe estar floja o casi libre para que pueda vibrar fácilmente con las pequeñas variaciones de presiones de resonancia del aire dentro del tubo.

Como sucede con otros aerófonos antiguos aparentemente simples como las Trompetas Mayas de Bonampak, se ha visto que las gamitaderas, a pesar de no contar con hoyos tonales, pueden generar una variedad de sonidos al poder acoplarse con las posibilidades acústicas del tracto bucal y de las manos del operador. Las gamitaderas tubulares se pueden excitar con sonidos complejos y no constantes en el tiempo como los que se generan variando la configuración del tracto bucal y algunos de los más intensos son los de fonemas que incluyen vocales. Las manos se pueden utilizar para formar una campana o resonador adicional en la salida del tubo, lo que puede variar su volumen y forma. Se cree que los llamadores de animales mas antiguos podían haber sido tubos o trompetas con un hoyo lateral y una membrana. Todos los modelos de ese tipo probados, como trompetas de caracol y de guaje, funcionan bien y sus sonidos son muy impresionantes.

En otro estudio se han analizado varias flautas experimentales de barro con membrana que funcionan bien.

Análisis sonoro de la gamitadera de bambú tostado.

El tubo de bambú tostado de ~ 16 cm de largo con un hoyo lateral y utilizado en este ejercicio es muy similar a los que se han usado para estudiar virtualmente los extraordinarios aerófonos de Caral que son los más antiguos de su tipo conocidos de América. Creen que son flautas, pero sus modelos funcionan bien con membrana amarrada en un extremo. Al tubo sólo se le agregó la membrana que se amarró con hilo. El modelo de bambú puede generar diversos sonidos como zumbidos (wav), pero su F0 tiene variaciones y se generan muchas armónicas que se pueden ver en el espectrograma, pero si se excita con vocalizaciones el sonido (wav) resultante es diferente muy complejo, no musical, ya que parece el rugido de un felino.

La potencia acústica radiada de los sonidos de las gamitaderas no es muy alta, pero se escuchan a distancias considerables por los armónicos que pueden producir. La mayor intensidad sonora del modelo utilizado es alrededor de 88 - 90 dB (a 1 m y 0 grados), lo que es equivalente a una potencia acústica radiada de ~ 0.008-0.01 Watts.

Se vio que las membranas pueden funciona bien con diferentes diseños y dimensiones de aerófonos tubulares y globulares. Por ejemplo, las membranas funcionan muy bien con modelos de otros resonadores mexicanos antiguos de barro como los aerófonos tubulares transversos y los pájaros cantadores, que tienen mayores posibilidades de generación de sonidos microtonales, además de las flautas mirliton analizadas.

Se probaron modelos de llamadores con membrana hechos con materiales naturales y funcionan muy bien, para generar divesos sonidos similares a los de algunos animales.

Se vio que modelos de trompetas de caracol y de guaje pueden funcionar bien con membrana y los sonidos generados son impresionantes y fuertes.

Hay otros artefactos de hueso antiguos perforados sin identificar bien

En los museos y colecciónes puede haber restos de gamitaderas en museos y colecciones como la de un dibujo de un fragmento de hueso con hoyo lateral que se encuentra en exhibición en en una vitrina de Sierra Gorda del MNA, pero sin su identifación como posible artefacto sonoro.

En la red mundial, se han encontrado varias docenas de fotos de artefactos perforados de hueso similares en museos (principalmente de ala de aves grandes como águilas, pelícanos, guajolotes, etc.) que llaman silbatos o flautas, pero no reconocen la posibilidad de uso de membranas. La mayoría de los objetos publicados provienen del sur de los EUA, pero se han encontrado en otras regiones aun en México. Antonio Porcallo me mando una foto de artefactos perforados provenientes de Baja California y que se encuentran en un museo de San Francisco sin identificar bien, pero que pudieron ser gamitaderas con membrana. Debe haber muchos artefactos similares en museos. Por ejemplo, si se buscan con la opción de imágenes del índice de "Google" usando las palabras "bird bone whistle" aparecen las fotos digitales de mas de 20 huesos perforados de aves. En las siguientes direcciones URL se muestran fotos de algunos huesos perforados similares a los de Caral, que también pudieron ser gamitaderas con membrana, debido a que tienen la estructura morfológica para ello.

Las llamadas gamitaderas representan uno de los gustos sonoros más propios y distintivos de las culturas antiguas, ya que su uso indica una relación estrecha con los seres biológicos de su fauna que veneraban, temían, imitaban en ceremonias, llamaban o cazaban.

Otros aerófonos con membrana

Las gamitaderas con membrana pueden ser los antecedentes organológicos antiguos de la extraordinaria familia mexicana de artefactos con membrana que incluye a los aerófonos prehispánicos con membrana y de las flautas pames y tenek que aun se tocan.

Se desea que la información e identificación de los aerófonos con membrana o membranófonos de viento mostrados sean de utilidad para los investigadores, curadores y administradores que tienen funciones de registro o identificación de bienes arqueológicos y para los interesados en los artefactos sonoros antiguos.

Bibliografía

1. Bernardino de Sahagun. Historia General de las cosas de la Nueva España. Lib. 1829. México. II. Cap. XXXIII.
2. Francisco del Paso y Troncoso. Tratado de las Idolatrias, Supersticiones, Dioses, Ritos, Hechicerias y otras Costumbres Gentilic(i)as de las Razas Aborigenes de México. 1892. P.84.
3. Mountjoy, Joseph P. Ritos de renovación en petroglifos de Jalisco. Arqueología Mexicana. Mexico. V. VII. Num. 47. pp 56-63
4. Boddington, Craig. The America's Unknown Deer. Petersend's Hunting. April, 1999. pp 74-79